Mascarillas para las manos

Cuando saludamos a una persona, el primer contacto físico que suelen tener con nosotros es con las manos. Las manos son el reflejo perfecto de la personalidad de una persona.

En ellas puedes encontrar los hábitos de limpieza, las tendencias y ansiedades que ocupan su mente a lo largo del día e incluso la personalidad que tiende a mostrar, ya sea agresiva, pasiva, melancólica, etc.

 

¿Cómo redefinimos nuestra impresión por medio de las manos?

Es muy sencillo. Gracias a que olvidamos darles ciertos cuidados indicados a nuestras manos, estas se resienten con los comportamientos agresivos y poco delicados. Las tareas diarias atentan con la salud, bienestar y apariencia de nuestras manos, llenándolas de arrugas, resequedad, sudoración excesiva, laceraciones, heridas que pueden volverse cicatrices, callosidades, etc.

Para prevenir estos malos factores que determinan de una mala manera la salud de la piel de tus manos, es importante darles un cuidado y respeto adecuados.

Primero, comencemos con aquello en lo que mucho no creen. Ya son bastantes las personas que consideran que las mascarillas son una práctica arcaica que fue diseñada solo para sacarle provecho a las personas, ¡dejemos eso fuera!

Los prejuicios son un arma de doble filo que no nos permite ver la realidad y la verdad es que tus manos tienen un sinfín de tareas diarias que desempeñar. Necesitan más que crema hidratante para mantenerse sanas y estéticas.

¿Cómo aplicar las mascarillas para manos?

Antes de aplicar una mascarilla para manos, cerciórate de que conoces sus ingredientes. Una mala combinación de ingredientes al contacto con tu piel podría generar una reacción alérgica o irritaciones peores.

Para comenzar a usarlas, estos son los pasos pertinentes después de haber reconocido tu tipo de piel, ya que no todas las mascarillas funcionan de la misma manera para todos los tipos de piel. Algunas personas sudan más de las manos que otras, mientras que puede darse el caso de que la resequedad este presente a lo largo del día.

  1. Esta parte es elemental. Para el cuidado de tus manos necesitas la limpieza. No solo antes de aplicar una mascarilla para manos, sino también a lo largo del día. Utiliza cremas hidratantes siempre que puedas en caso de que presentes sequedad. Esto te ayudara a mejorar la textura suave y saludable que estás buscando.

Ahora bien, antes de aplicar una mascarilla, debes tener la certeza de que estás eliminando todo tipo de suciedades, impurezas y demás, que puedan interferir en el contacto entre la mascarilla para manos y tus manos.

No olvides secarte las manos con un paño húmedo y suave para que la piel no se irrite, manche o lastime.

  1. Aplicación. Durante la aplicación de la mascarilla para manos, debes llegar hasta la última parte de la superficie de las manos. Esto implica, en especial para algunas personas, la cutícula, las puntas de los dedos, los espacios entre los dedos y los nudillos.

Los nudillos y otras zonas propensas a generar callosidades pueden ser tratados con una mascarilla exfoliante, recomendamos no exceder el efecto exfoliante para así no comprometer la salud de la piel de tus manos.

  1. Espera con calma. La aplicación de la mascarilla para manos no es lenta. Es una de las mascarillas que se aplica con mayor facilidad, pero por la misma razón quedarás sin la capacidad de sostener algunas cosas como tu teléfono móvil. Colócate en una posición segura, cómoda y ve un poco la televisión o cualquier otra cosa para distraerte. El efecto de algunas mascarillas para manos mejora cuando se espera más tiempo, mientras que otras tienen un efecto más rápido y deben ser desechadas en cuestión de minutos.

Recomendamos no trivializar, bajo ningún motivo, el reconocimiento del tipo de piel que se tiene. Las pieles oscuras suelen padecer de sequedad, mientras que la piel más pálida suele necesitar más cuidados para la renovación continua y protección solar.

¿Para qué tipo de pieles son ideales estas mascarillas?

Las mascarillas para manos están rodeadas de muchos mitos. Se cree que algunas mascarillas pueden ocasionar reacciones como irritaciones o comportamientos inusuales en la piel, pero las sospechas no son fundamentadas en bases científicas.

Muchos expertos afirman que el cuidado de la piel es esencial para una salud constante, perdurable y así evitar lesiones o enfermedades posteriores.

  • Piel seca. Con este tipo de piel es muy sencillo escoger entre las mascarillas para manos disponibles, exceptuando y evitando, en la medida posible, utilizar las mascarillas que sean útiles únicamente como exfoliantes. La piel seca podría irritarse y formar lesiones significativas.

En este caso es mejor usar mascarillas para manos con esencias e ingredientes frescos, hidratantes y humectantes para así mejorar la apariencia y salud de nuestras manos.

  • Piel grasosa o con sudoración excesiva. Se recomienda una mascarilla para manos exfoliante, con frescura y que proporcione una renovación de piel continua, pero moderada.
  • Piel mixta. En estos casos, puedes intentarlo con mascarillas para manos exfoliantes, frescas y de renovación continua. La clave estará en la ampliación constante de mascarillas para lograr que los efectos de las mismas perduren.

 

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Efectos y beneficios sobre tus manos

Como hemos ido indicando, siempre es bueno reconocer cuáles son las áreas de mejora con respecto a la salud y apariencia de nuestras manos. Son el instrumento perfecto para nuestro día a día y como tal, necesitan un cuidado detallado y continuo, sin dejar de lado el hecho de que parte de los cuidados continuos es la hidratación de las manos o el cuidado con el exceso de sudoración.

Cualquier mascarilla puede darte buenos resultados en los primeros momentos, siempre y cuando los componentes de estas mascarillas no te produzcan algún efecto contradictorio como lo son las alergias o la irritación de la piel.

Usando mascarillas para manos lograrás los mejores beneficios:

  • Mejor apariencia para tus manos.
  • Mejor salud para la piel de las manos resecas, con hidratación y cuidado continuo.
  • Sensación de frescura y renovación constante, sin generar callosidades.
  • Suavidad y aspecto estético sin precedentes.
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